Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

Enoc, Capítulos 106 al 108

Fragmento del Libro de Noé
Capítulo 106

enoc1 Pasado un tiempo tomé yo, Enoc, una mujer para Matusalén mi hijo y ella le parió un hijo a quien puso por nombre Lamec diciendo: “Ciertamente ha sido humillada la justicia hasta este día”. Cuando llegó a la madurez tomó Matusalén para él una mujer y ella quedó embarazada de él y le dio a luz un hijo. (Gn 5:25,28)

2 Cuando el niño nació su carne era más blanca que la nieve mas roja que la rosa, su pelo era blanco como la lana pura, espeso y brillante. Cuando abrió los ojos iluminó toda la casa como el sol y toda la casa estuvo resplandeciente.

3 Entonces el niño se levantó de las manos de la partera, abrió la boca y le habló al Señor de justicia.

4 El temor se apoderó de su padre Lamec y huyó y fue hasta donde su padre Matusalén.

5 Le dijo: “He puesto en el mundo un hijo diferente, no es como los hombres sino que parece un hijo de los ángeles del cielo, su naturaleza es diferente, no es como nosotros; sus ojos son como los rayos del sol y su rostro es esplendoroso.

6 “Me parece que no fue engendrado por mí sino por los ángeles y temo que se realice un prodigio durante su vida.

7 “Ahora, padre mío, te suplico y te imploro que vayas a lado de Enoc nuestro padre y conozcas con él la verdad, ya que su residencia está con los ángeles”.

8 Así pues cuando Matusalén hubo oído las palabras de su hijo, vino havia mí en los confines de la tierra, porque se había enterado que yo estaba allí; gritó y oí su voz; fui a él y le dije: “Heme aquí hijo mío ¿por qué has venido hacia mí?”.

9 Me dijo: “He venido hacia ti debido a una gran inquietud y a causa de una visión a la que me he acercado.

10 Ahora escúchame padre mío, le ha nacido un hijo a mi hijo Lamec, que no se parece a él, su naturaleza no es como la naturaleza humana, su color es más blanco que la nieve y más rojo que la rosa, los cabellos de su cabeza son más blancos que la lana blanca, sus ojos son como los rayos del sol y al abrirse han iluminado toda la casa.

11 “Se ha levantado de las manos de la partera , ha abierto la boca y ha bendecido al Señor del cielo.

12 “Su padre Lamec ha sido presa del temor y ha huido hacia mí, no cree que sea suyo sino de los ángeles del cielo y heme aquí que he venido hacia ti para que me des a conocer la verdad”.

13 Entonces yo Enoc, le respondí diciendo: “Ciertamente restaurará el Señor su ley sobre la tierra, según vi y te conté, hijo mío. En los días de Yared, mi padre, transgredieron la palabra del Señor.

14 “He aquí que pecaron, transgredieron la ley del Señor, la cambiaron para ir con mujeres y pecar con ellas; desposaron a algunas de ellas, que dieron a luz criaturas no semejantes a los espíritus, sino carnales.

15 “Habrá por eso gran cólera y diluvio sobre la tierra y se hará gran destrucción durante un año.

16 “Pero ese niño que os ha nacido y sus tres hijos, serán salvados cuando mueran los que hay sobre la tierra.

17 “Entonces descansará la tierra y será purificada de la gran corrupción.

18 “Ahora di a Lamec: ‘él es tu hijo en verdad y sin mentiras, es tuyo este niño que ha nacido’; que le llame Noé porque será vuestro descanso cuando descanséis en él y será vuestra salvación, porque serán salvados él y sus hijos de la corrupción de la tierra, causada por todos los pecadores y por los impíos de la tierra, que habrá en sus días. (Gn 5:29)

19 “A continuación habrá una injusticia aun mayor que esta que se habrá consumado en sus días. Pues yo conozco los misterios del Señor, que los santos me han contado y me han revelado y que leí en las tablas del cielo.

Capítulo 107

1 “Yo vi escrito en ellas que generación tras generación obrará el mal de este modo, y habrá maldad hasta que se levanten generaciones de justicia, la impiedad y la maldad terminen y la violencia desaparezca de la tierra y hasta que el bien venga a la tierra sobre ellos.

2 “Ahora, ve Lamec, tú hijo, y dile que este niño es, de verdad y sin mentiras, su hijo”.

3 Y cuando Matusalén hubo escuchado la palabra de su padre Enoc, que le había revelado todas las cosas secretas, él regresó y la hizo conocer y le dio a este niño el nombre de Noé, pues él debía consolar la tierra de toda la destrucción.




Capítulo 108

1 [Otro libro que escribió Enoc para su hijo Matusalén y para aquellos que vendrán después de él y guardarán la ley en los últimos días.

2 Vosotros habéis obrado bien, esperad estos días hasta que el final sea consumado para los que obran mal y hasta que sea consumido el poder de los pecadores.

3 Esperad porque verdaderamente el pecado pasará y el nombre de los pecadores será borrado del libro de la vida y del libro de los santos; y su semilla será destruida para siempre, sus espíritus serán muertos, se lamentarán en un desierto caótico y arderán en el fuego porque allí no habrá tierra.

4 Observé allí una nube que no se veía bien porque a causa de su profundidad no podía mirar por encima; vi una llama de fuego ardiendo resplandecer y como montañas brillantes que daban vueltas y se arrastraban de un lado para otro.

5 Le pregunté a uno de los ángeles santos, que iba conmigo, y le dije: “¿Qué es se objeto brillante?” Porque no es el cielo sino solamente una llama brillante que arde y un estruendo de gritos, llantos, lamentos y gran sufrimiento.

6 Me dijo: ” A este lugar que ves allí son arrojadas las almas de los pecadores, de los impíos, de los que obran mal y de todos aquellos que alteren lo que el Señor ha dicho por boca de los profetas, lo que será.

7 Porque algunas de estas cosas están escritas en libros y otras grabadas en lo alto del cielo para que los ángeles y los santos las lean y sepan lo que ocurrirá a los pecadores, a los espíritus humildes, a quienes han afligido sus cuerpos y han sido recompensados por Dios y a quienes han sido ultrajados por los malvados;

8 a quienes han amado a Dios y no han amado el oro ni la plata ni ninguna de las riquezas de este mundo y sus cuerpos han sido torturados; (Mt 6:24; Lc 16:13)

9 a quienes después de existir no han deseado alimento terrestre, son mirados como una brisa que pasa y viven de acuerdo con ello y el Señor ha probado sus almas y las ha encontrado puras para bendecir su nombre.

10 He expuesto en los libros toda su bendición: Él les ha recompensado pues ha sido hallado que aman más al cielo que al solo de este mundo y mientras eran pisoteadas por los malvados y oían las ofensas y maldiciones y eran ultrajadas, ellas me bendecían.

11 Ahora apelaré a los espíritus de los buenos ente las generaciones de luz y transformaré a quienes han nacido en tinieblas y no han recibido en su cuerpo honor y gloria ni recompensa como convenía a su fe.

12 Exhibiré en una luz resplandeciente a quienes han amado mi nombre santo y los haré sentar en un trono.

13 Brillarán por tiempos innumerables, pues el juicio de Dios es justo y Él restaurará la fidelidad de los fieles en la morada de los caminos de la verdad. (4Es 2:35)

14 Ellos verán arrojar en las tinieblas a quienes han vivido en las tinieblas, mientras que los justos brillarán.

15 Los pecadores gritaran fuerte y los verán brillar a ellos, que verdaderamente saldrán los días y tiempos que están prescritos para ellos.]

* Traducido al castellano desde dos versiones inglesas, editadas por Robert H. Charles y Hedley F. Sparks, y desde la versión francesa de François Martin; las tres a su vez traducidas de los manuscritos etíopes, cotejados con manuscritos griegos; corregidas además estas versiones de acuerdo con los manuscritos arameos de Qumrân (4QEn – 4QEnastr), editados por Josef T. Milik, traducidos al castellano por 1. Florentino García M.

Los versículos y apartes incluidos [entre paréntesis] muy probablemente no forman parte del libro, especialmente el “Capítulo 108”, que expresamente declara ser el comienzo de otro libro. Sin embargo, se encuentran en varios manuscritos etíopes o griegos, por lo que han sido incluidos en esta traducción para que los lectores formen su propio criterio al respecto.En el respectivo versículo, se citan adicionalmente(referencias a) otros libros.

Referencias a Enoc se encuentran en múltiples versículos del Nuevo Testamento (v.g. Mt 3:12, 5:4-12, 11:28, 13:31-32, 24:14, 27, 26:64; Mc 13:10,26, 14:21,62; Lc 1:52, 2:14, 6:24, 9:35, 16:13, 23-31, 24:36; Jn 3:20; Co 6:3; Ef 3:18;5:13; Flp 1:18; 2Ts 2:2; Hb 11:5; 1P 3:14; Ap 3:17, 6:10, 8:2, 12:16, 16:14, 19:19, 20:1-3, 21:23-24).

Los primeros cristianos tuvieron gran aprecio por el Libro de Enoc, como lo atestiguan las epístolas canónicas de Judas (6 y 14-16) y 2 Pedro (2:4), así como la no canónica de Bernabé y los escritos de Justino Mártir (100- 165), Atenágoras (170); Tatiano (110-172); Irineo, Obispo de Lyon (115- 185); Clemente de Alejandría (150-220); Tertuliano (160-230); Lactantio (260-325) y además los de Metodio de Filipo, Minucius Felix, Comodiano y Prisciliano (m. 385).

El libro de Enoc